Cuando sucede el incendio en el monasterio de Shao-Lin, es el inicio de la historia del Ving Tsun. Los que ocasionaron esta destrucción fueron los altos oficiales del ejército manchú denominados respectivamente Chan Man Yu, Wong Chun May y Cheung King Chow, ayudados por el traidor monje Ma Ning Yee, el cual incendia el monasterio desde el interior, como revancha por haber sido expulsado del monasterio.
Los supervivientes fueron la monja Ng Mui, el monje Chi San, el monje Pak Mei, el maestro Fung To Tak y el monje Miu Hin ( los 5 inmortales). Chi San viajaría a combatir contra los manchúes junto con sus estudiantes, siendo todos ellos buscados y perseguidos por dicho gobierno para eliminarlos. Chi San ordenó dispersarse a todos sus discípulos, y él mismo, para evitar ser capturado, se disfrazó y trabajó de cocinero en el junco rojo. Mientras que Miu Hin y su hija Miu Tsi Fa se escondieron durante un tiempo entre las tribus o clanes Miao y Yao en las provincias de Szehwan y Yunnan; pero más tarde viajarían en todas direcciones formándose numerosas historias fantásticas por donde ellos pasaban, como “Fong Sai Yuk hijo de Miu Tsui Fa peleando contra el defensor de un torneo”. Y "Ng Mui matando a Lee Pa Shan sobre los palos o postes de la flor del ciruelo.”
La monje Ng Mui era la única mujer y la más tolerante hacia los destructores manchúes, probablemente por su edad ya avanzada, aunque en ocasiones tenía que usar sus excelencias pugilísticas para mantener la paz. Ng Mui al igual que otros maestros y discípulos también emigró hacia otras regiones de China, hasta que se aposentó en el “templo de la grulla blanca” (Bai Hoc Chi) situado en la montaña Tai Lung en la frontera entre las provincias de Schewan y Yunnan. En ese lugar Ng Mui podía estar tranquila, por lo que se dedicó a la práctica de la meditación y la práctica del sistema de boxeo Chino que había aprendido durante los años de estancia en el monasterio de Shao-Lin.
Siempre pensaba en sus hermanos monjes, separados por los manchúes, y también pensaba en los traidores monjes que la querían eliminar, siendo lo malo que ellos también conocían el sistema de pugilismo del monasterio y eran más jóvenes y más fuertes. Llegó un momento que pensar en los traidores se convirtió en una tortura, ya que sabía que cada día ella era más débil y tarde o temprano la encontrarían… ¿Qué podía hacer? La única solución era crear un nuevo sistema de Kung Fu que fuera capaz de detener a los jóvenes monjes y a sus sistemas de monasterio. Pero… ¿qué estilo crear y cómo crearlo?
La respuesta llegó a ella sin buscarla, ya que un día fue testigo de la lucha entre un zorro y una grulla grande y salvaje. El zorro corría alrededor de la grulla en un círculo, esperando conseguir una oportunidad para lanzar el ataque definitivo. La grulla permanecía en el centro del círculo, girando todo el tiempo de cara al zorro (sin darle nuca la espalda). Cada vez que el zorro se acercaba a la grulla para atraparla en sus zarpas, la grulla bloqueaba el zarpazo con una de sus alas, y al mismo tiempo contraatacaba con su pico. Así la grulla se defendía con sus alas, sabía por instinto cuáles eran sus herramientas defensivas y sabía que su pico era la parte más contundente para terminar con su enemigo. El zorro cambiaba de estrategia para sorprender a la grulla, pero la lucha continuaba, bajo la observación de Ng Mui. Sin quererlo había aprendido mucho de aquélla pelea entre los dos animales, había tenido una inspiración a un nuevo sistema de combate.
LA CREACIÓN DE UN NUEVO SISTEMA DE KUNG FU
La monja Ng Mui a partir de los movimientos que había visto entre los dos animales, los adaptó a los brazos y piernas del ser humano. Su nuevo sistema, contrario al original de Shao-Lin, hacía énfasis en la simplicidad de movimientos y en la eficacia de su aplicación. La gran cantidad de formas originales de Shao-Lin fueron combinadas por Ng Mui en un nuevo sistema de simples movimientos básicos, que se sintetizaron en tres formas de boxeo y un grupo de técnicas para aplicar al “Muk Yang Chong” o muñeco de madera.
Otra notable diferencia entre el método del monasterio y el de Ng Mui es la falta de movimientos estéticos y deslumbrantes, a diferencia del nuevo sistema donde los movimientos no son vistosos pero funcionaban perfectamente para el combate auténtico y real. Los nombres de las técnicas también fueron modificados; en vez de “serpiente reptando la montaña” por nombres más sencillos como “tan sao” mano de la palma al cielo.
Otro cambio notorio fueron las posturas o “caballos y origen de la fuerza”. En el primario método del monasterio se hacía énfasis en la fuerza, por lo que el estudiante tenía que pasar tres años de caballos bajos (para fortalecer brutalmente las piernas) antes de empezar a aprender cualquier técnica de mano y desde luego formas. Ng Mui hacía énfasis en lo contrario, “vencer” al oponente sin fuerza, aprovechando la “técnica”. Hacía falta también la fuerza, pero el secreto estaba en la destreza y en el ingenio. El seguidor de su sistema adoptaría técnicas de manos versátiles, una posición flexible y pasos de movimientos firmes pero rápidos; contrariamente a los fuertes antebrazos, posiciones anchas y pasos poderosos de Shao-Lin.
Básicamente la comparación final estaba entre Shao-Lin con largos y potentes brazos combinados con amplias posiciones, contra un nuevo sistema de combate cuerpo a cuerpo con pasos de caza, que podían volver inefectivos a los largos y poderosos brazos del oponente y a sus amplias posiciones. La manifestación técnica de la ruptura de Ng Mui con Shao-Lin es el cambio de la posición “Chim Wu Mah” (arco adelante y pierna de flecha atrás) en todo lo contrario, “flecha adelante y arco atrás). La posición desde atrás permitía al practicante aplicar la patada frontal de “empuje” para atacar a la rodilla de la pierna frontal del atacante (se supone que el atacante está en Chim Wu Mah y que procede que la propia pierna frontal del que lanzara la patada estuviera siendo atacada).
YIM VING TSUN
La Señorita Yim Ving Tsun, una nativa procedente de la provincia de Cantón, vivía junto con su padre Yim Yee después de la muerte de su madre. Yim Yee también había sido un estudiante del sistema de boxeo de Shao-Lin y las técnicas que él conocía de boxeo las usaba normalmente para salir bien librado de las situaciones difíciles que la vida le planteaba.
En una ocasión tuvo un problema con la administración por lo que antes de que fuera arrestado tomó a su hija y marchó de la ciudad en donde vivirían para aposentarse al pie de la montaña Tai Leung. Allí comenzó a trabajar de guardador de un puesto de conservas y frutas. Con el paso de los años Yim Ving Tsun fue creciendo en edad a la vez que se convertía en una activa, bella y perspicaz joven adolescente.
Su persona pronto le traería problemas, ya que en aquélla localidad vivía un matoncillo local de mala fama de nombre Wong, famoso por su prepotencia. Como Wong era realmente fuerte y sabía pelear y el poder de la justicia era débil en aquélla localidad situada entre las provincias de Szechwan y Yunnan, nadie podía detenerlo. Wong se fijaría en la joven y le propondría matrimonio, con la amenaza que de no aceptar, la forzaría. Como Yim Yee era ya mayor, ambos tenían miedo de lo que fuera a ocurrir en el futuro.
En aquélla misma zona estaba el templo de la grulla blanca en dónde vivía Ng Mui que usualmente bajaba a la localidad a comprar sus alimentos. Cada vez que pasaba por la tienda de conservas Ng Mui compraba víveres. Por lo que con el tiempo adquirió amistad con Yim Yee y su hija. Un día ella observó que algo extraño les sucedía, y les preguntó. Padre e hija le contaron sus problemas, lo que encendió la sangre de la monja. Ng Mui prometió que le ayudaría, pero no peleando ella misma – ya que así podría mostrar su identidad a los manchúes – sino que la mejor manera era llevar a la chica a su templo y allí introducirla a su nuevo sistema de Kung Fu creado. Como Yim Ving Tsun no era extraña al boxeo chino, ya que su padre era un experto boxeador, pronto, bajo la dirección de su gran maestra y sus propias aptitudes logró gran destreza.
Después de tres años de entrenamiento, Yim Ving Tsun marchó de nuevo al pueblo junto con su padre. El matón atacó inmediatamente a la joven, pensando que sería una víctima fácil. Sin embargo Yim Ving Tsun utilizaría el nuevo sistema de Kung Fu que le había enseñado Ng Mui, matando al matón rápidamente.
Yim Ving Tsun volvería al templo de la grulla blanca a practicar con su maestra. Ng Mui sintiéndose ya cansada de vivir en aquel lugar decidió viajar de nuevo por China, pero antes le dijo a Yim Ving Tsun que prometiera cumplir los mandamientos del sistema y que fuera cuidadosa al escoger al sucesor de su sistema para evitar que su arte cayera en manos de personas indeseables. Yim Ving Tsun se casaría con Leung Bok Chau y decidió que era correcto, el enseñarle a su esposo el arte que ella dominaba. Leung Bok Chau decidió nombrarle al Kung Fu creado por Ng Mui como Ving Tsun Kuen o “boxeo de Ving Tsun”.
Posteriormente Leung Bok Chau pasó el arte a Leung Lan Kwai, un herborista experto en osteología, el cual jamás mencionaba sus conocimientos de Kung Fu. Sus familiares y amigos no sabían nada acerca de su destreza hasta que un día al observar como un grupo de luchadores atacaba a un solo boxeador acudió en ayuda de éste y obligó a retroceder a los asaltantes. De esta manera su secreto fue descubierto. De cualquier forma siempre se reprimía de enseñar o demostrar sus habilidades. Siempre guardaba dentro de él la regla o mandamiento de sus antecesores de no hacer públicas las técnicas del Ving Tsun.
EL JUNCO ROJO
Leung Lan Kwai no se preocupó mucho de enseñar el sistema, pero encontró a un digno “heredero”, ese hombre era Wong Wah Bo, quien trabajaba como actor en un grupo de ópera. Por ese entonces los actores eran conocidos como seguidores del junco rojo, quienes conocían el arte del combate; en sus shows ellos se colocaban una máscara para evitar ser reconocidos, razón por la cual muchos discípulos de las enseñanzas de Shao-Lin, perseguidos por los manchúes, trabajaban en la ópera para guardar su verdadera identidad, como en el caso del maestro Chi San que trabajaba como cocinero de dicho grupo.
Como era difícil guardar su secreto, ya que más tarde o más temprano lo descubrirían, Chi San lo reveló a sus compañeros de confianza. Su identidad finalmente fue mostrada a todos aquéllos hombres, que lo protegerían en numerosas ocasiones, porque eran hombres rectos, justos y honrados que luchaban contra el odioso invasor y opresor Manchú. Trabajaban en secreto contra ellos organizando sociedades secretas y realizando ataques subversivos. El maestro Chi San llegó a ser su héroe y el famoso maestro les enseñó el sistema de combate Shao-Lin preparándoles para combatir contra los soldados manchúes cuando estos vinieran.
Chi San también enseñaba su sistema de palo denominado “Luk Dim Boom Kuan”. Leung Yee admiraba su manejo formidable de esta arma, por lo que Chi San finalmente le enseñó el manejo del palo largo. Wong Wah Bo el estudiante heredero de Leung Lan Kwai, trabajaba como actor en el mismo grupo donde Leung Yee Tai trabajaba con su largo bastón. Wong Wah Bo pronto quedó sorprendido de las técnicas de palo largo de Leung Yee Tai, y éste de las sorprendentes técnicas de mano de Wong Wah Bo. Ambos decidieron practicar juntos e intercambiar sus respectivas técnicas. Como resultado Leung Yee Tai pasó a ser miembro del clan Ving Tsun, y este sistema absorbió un nuevo juego de armas, las técnicas de “Luk Dim Boon Kuan” junto a las ya existentes “Bart Cham Dao” o técnicas de los cuchillos mariposas de 8 cortes.
Pero el trabajo de ambos hombres no se limitó simplemente al intercambio. Se dieron cuenta que ellos mismos podían desarrollar y mejorar las técnicas, por ejemplo descubrieron que podían mejorar el funcionamiento del palo largo si añadían técnicas del Ving Tsun. Y añadieron el concepto de “pegajoso” al palo, creando las técnicas de “Chi Kuan”. La maniobrabilidad del palo largo mejoró, disminuyeron la puerta ancha de las manos cuando se está sujetando el palo y cambiaron los pasos a los del boxeo Ving Tsun. Continuaron trabajando el “Chi Sao” o manos pegajosas que crearía la monja Ng Mui “brazos entrelazados sin agarrarse” (uno sigue al contrincante sin oponer ningún tipo de fuerza, pero si la fuerza aplicada por el contrario se recoge, uno puede vencerle sin problemas).
FATSHAN: CIUDAD DEL VING TSUN
Cuando Leung Yee Tai envejeció pasó el arte a Leung Jan, un famoso médico de Fathsan, una de las cuatro provincias de Cantón al sur de China. Este hombre pertenecía a una muy buena familia, siendo culto y gentil. Su negocio florecía ya que sus pacientes estaban muy contentos y además tenía una farmacia que estaba situada en la “calle de los palillos” de dicha ciudad. En su tiempo libre le gustaba la literatura y la práctica del boxeo chino, aunque a él no le gustaban los estilos que hacían énfasis en el poder físico y en las fuerzas brutas. El deseaba practicar un sistema que enseñara técnica práctica y aplicaciones efectivas. Finalmente se encontró con Leung Yee Tai que le enseñó el sistema Ving Tsun.
Con el paso del tiempo se convirtió en un gran boxeador al que se le dio el título de “El rey del Kung Fu Ving Tsun”, lo que le traía muchas peleas, ya que muchos boxeadores lo retaban para vencerlo.
Al igual que sus antecesores, Leung Jan no adoptó el Ving Tsun como medio para ganarse la vida, pero su propio interés en el arte lo llevó a enseñarles a sus hijos y esposa el sistema. Su sistema de enseñanza comenzaba cuando terminaba su jornada diaria de labores, después de cerrar su farmacia. Muy cerca de esta farmacia había una tienda de cambiadores de moneda cuyo dueño era Chan Wah Sun, apodado “Wah el cambiador de moneda”. Este hombre ardía en deseos de aprender Kung Fu y de seguir a un famoso maestro. Como sabía que Leung Jan era un diestro maestro de Ving Tsun (“sistema de los tres pasos”, nombre dado al sistema en ese entonces por su peculiar forma de desplazarse). Chan Wah Sun quería preguntarle si lo podía aceptar como estudiante (en aquella época no se podía aprender boxeo chino pagando libremente como en la actualidad). Wah no se atrevía ya que Leung Jan únicamente enseñaba a su familia conocida y nombrada como “La familia dragón” y en el fondo no sabía si lo aceptaría o no. Por eso cuando el trabajo se acababa y las calles estaban tranquilas, Wah el cambiador de moneda, iba de puntillas hasta la farmacia de Leung Jan y miraba a través de una rendija en la puerta para ver como Leung Jan enseñaba a su familia, Leung Jan era su ídolo y cada día que pasaba lo admiraba más.
Aquél día pensó que era el momento de pedirle a Leung Jan una oportunidad para aprender “el sistema de los tres pasos” (Ving Tsun), pero Leung Jan rehúso su petición, aunque con palabras amables. Aquello lo decepcionó pero no lo hizo perder la esperanza. A partir de entonces todas las noches lo veía en secreto. Los meses pasaron hasta que una noche de invierno Chan Wah Sun estornudó y fue descubierto. Leung Jan le pidió a Chan Wah Sun que le mostrara lo que había aprendido. Después de observarlo, se sintió satisfecho de aceptar a Chan Wah Sun como alumno.
Durante el tiempo que Chan entrenó con Leung Jan, vivía cerca de ahí un carnicero llamado Leung Kai, un hombre joven y fuerte que había aprendido un difícil estilo de boxeo y su técnica más famosa era la de “los dedos de acero”, que utilizaba para matar a los animales cuya carne vendía. Multitudes de personas iban a ver a Leung Kai, quién se convirtió en el boxeador más temido de la provincia. Una noche, mientras hacía alarde de su experiencia a un amigo, éste se burló diciéndole que había otros más hábiles que él: El doctor Leung Jan, sus 2 hijos y Chan Wah Sun. Enojado el carnicero le dijo que le apostaba a que no era cierto y alardeó que les daría una lección a ellos fácilmente; al día siguiente el carnicero se encontró con Chan y lo desafió. Chan lo derrotó fácilmente.
Chan Wah Sun se encontraría con un joven inteligente llamado Yip Man quién estudió con él hasta la edad de 16 años, más tarde lo encontraría Leung Bik el hijo de Leung Jan enfrascado en una pelea y utilizando el sistema de los tres pasos (Ving Tsun) que le había enseñado su papá. Leung Bik extrañado le preguntó cómo había aprendido ese estilo, ya que únicamente su familia y Chan Wah Sun lo conocían. Yip Man joven y desafiante ignoró y atacó a Leung Bik, éste repelió el ataque con mucha facilidad utilizando el mismo sistema una y otra vez derrotando al joven Yip Man, hasta que le volvió a preguntar como conocía el estilo, finalmente Yip Man contestó que Chan Wah Sun le había enseñado. Entonces Leung Bik le dijo que su padre le enseñó a su vez a Chan Wah Sun. Yip Man le pediría que le enseñase el sistema completo, Leung Bik aceptó, y lo tuvo como discípulo hasta su muerte.
CONSIDERACIONES SOBRE LA HISTORIA DEL VING TSUN KUEN
Existen estilos de Kung Fu que tienen su árbol genealógico desde el fundador hasta la actual generación, eso basándose en que cada maestro tuviera el cuidado de dejar al siguiente sucesor apuntes con las aventuras y desventuras, técnicas y recomendaciones, etc, de los anteriores maestros. Y que los sucesores tuvieran el cuidado de perpetuar el sistema fielmente.
Según el trabajo histórico que han realizado en el museo del Ving Tsun, se dice que éste sistema fue conformado por diversas técnicas de diferentes maestros, pulidas y perfeccionadas por uno o dos pugilistas de gran talento. Entonces, ¿significa esto la destrucción de la historia tradicional del sistema? Lo que es muy cierto es que las técnicas se fueron refinando y puliendo, se añadieron y se borraron algunas de ellas y se fue mejorando todo aquello que ya funcionaba.
Buscando referencias históricas, la probabilidad de la existencia de los personajes arriba descritos es muy grande, pero la decisión final la tiene el practicante de Ving Tsun Kung Fu.


